Savia
Un collar que crece como una enredadera, elaborada con perlas cultivadas y jade.
La flor central imita el labelo dorado de una Cattleya, con un corazón de cuarzo rosa suspendido debajo, envuelta en dos hilos de perlas rosadas.
La pieza statement de la colección. Capas de cadena con granate y cristal facetado caen desde una orquídea de labelo pronunciado.
Dos flores atrapadas en la misma pieza, unidas por hilos de perla y piedra, como si dos etapas distintas de floración vivieran en el mismo collar.
Nombrada por el término totonaca original de la vainilla. Tono miel-dorado entre conchas de mar.
La flor se sostiene entre espirales de perla que parecen enredaderas sin dirección fija, “fluir sin forzar”
Una sola flor, sin adornos de más: el perianto, la envoltura floral completa, en su versión más minimalista..
La pieza más dramática de la colección, el mismo porte que le ganó a la Cattleya el apodo de “Reina de las Orquídeas.”